El triunfo del silencio.

La historia del joven conferencista que conquisto el corazón de la preparatoria UR.

Al terminar la hora de la materia, de improviso una alumna se le acerca al maestro para comentarle por segunda vez en el mes, acerca de un primo que admira mucho. Con gran alegría le dice que es un gran ejemplo para ella. Le cuenta que tiene una discapacidad auditiva total, pero que eso no le ha impedido ser feliz y lograr muchas cosas.

“Maestro como me gustaría que lo conociera, como me agradaría que mi primo viniera a visitar a mis amigos para que les cuente su historia. Se que usted es una persona que tiene una gran sensibilidad para estos temas y por eso se lo platico.” Fue entonces cuando algo en el interior del maestro le dijo que aquí había una historia muy especial que debe ser contada. Pocas veces había escuchado a alguien expresarse con tanto orgullo de una persona.

El maestro le dijo a su alumna que sería un honor que pudiera visitarlos la próxima semana. Ella se alegró mucho y dijo que le informaría inmediatamente.

Llegó aquel inolvidable día aunque siendo honestos, el maestro estaba muy concentrado en ayudar a los alumnos con el proyecto “Mural por Japón” lo que provocó que olvidara la visita de este muchacho. La alumna le comento que llegaba en 1 hora, y decidió esperarlo en el patio. Cuando lo vio por primera vez, de inmediato pudo captar que estaba ante una persona sumamente joven, llena de vitalidad y que constantemente sonreía, exactamente como lo había descrito la alumna.

Se presentó con el muchacho y lo acompaño a dar un recorrido por el mural que hacían los alumnos y posteriormente lo llevo a dirección donde se entrevistó con el orientador de la preparatoria, que lo recibió con mucho interés.

Se dirigieron al salón número 8 y una vez que todos los estudiantes del bachillerato bilingüe entraron, procedió a presentarlo. Durante 2 minutos les expliqué a los alumnos quien era este joven y que el motivo de su visita era que venía a compartirnos una maravillosa historia de vida.

“Hola me llamó Eddie, tengo 20 años y nací escuchando como todos ustedes pero debido a una fuerte infección que tuve en mis oídos, desde muy pequeño perdí la capacidad para oír. Los doctores le dijeron a mi madre que sería casi imposible que pudiera hablar debido a lo profundo de mi sordera. Sin embargo el espíritu fuerte y combativo de mi madre la hizo luchar y buscar muchas opciones, sin encontrar resultados favorables. Ella decidió no darse por vencida y durante 12 años estuvo largas jornadas diarias enseñándome los sonidos a través de diversas técnicas. Llegó el momento en que a pesar de los pronósticos adversos logré hablar.”

En ese momento el maestro intervino y le hizo una pregunta; “Eddie, es difícil imaginarnos vivir en un mundo sin sonidos, pienso que muchos de nosotros nos sentiríamos tristes ante una situación como esas. Por favor explícanos ¿cómo logras tener esa poderosa alegría que irradias a los demás? te percibimos como una persona llena de vitalidad y una fuerza de espíritu luminosa.”

“Profesor le puedo decir que en mi vida hay 2 cosas que son muy importantes: la primera es Dios y la segunda es que tengo Fe en mí. A lo largo de mi vida es sufrido en alguna ocasión malas actitudes de las personas por mi discapacidad, pero eso no me ha vencido.”

En ese instante volvió a intervenir para decirles a los alumnos que estaba ante ellos un joven que debido a su problema, no debería estar hablando y sin embargo ahí estaba platicando con ellos de la forma más normal. Les hizo ver que Eddie era un verdadero milagro del amor y del esfuerzo. Justo cuando acabo de decir esto una de las alumnas de la primera fila se llenó de sentimiento y casi llora.

El ambiente en el salón era mágico, las miradas de los alumnos estaban llenas de respeto e interés hacia este joven de 20 años.

Les comento a los 32 alumnos que Eddie además de español sabía ingles a la perfección y en ese momento el rostro de muchos alumnos fue de asombro; “A ver ¿Quién de ustedes quiere preguntarle algo en inglés?” y cuando algún alumno se atrevió a hacerlo la respuesta del joven conferencista fue esplendida. Todos los presentes le dieron un gran aplauso.

En medio de aquella charla el joven fue ganándose a los alumnos al grado que platicó varias anécdotas chuscas y divertidas pero llenas de tenacidad que cautivaron al público de adolescentes que lo escuchaban, como la historia de cómo logró sacar su permiso de conducir.

La plática estaba en su mejor momento cuando dijo una frase que hizo historia. “Mis ojos son mis oídos.” En esos instantes un segundo aplauso cimbró las paredes del salón. Mientras transcurría la emotiva ovación se podía ver que este joven tenía un carisma especial que lo conectaba directamente a los sentimientos de los que lo escuchaban.

En cierto momento de la plática mencionó que tocaba el piano con gran habilidad, aspecto que sorprendió a uno de los alumnos. “¿Cómo puedes tocar el piano si no escuchas los sonidos?” Y fue cuando él explicó que su madre buscó muchos maestros que lo enseñaran pero ninguno quería, hasta que cierto día encontró a uno que le tuvo paciencia y quien le enseñó música con una técnica de darle palmaditas en la espalda según transcurría el ritmo de las canciones.

“¿Cómo puedes bailar si no escuchas el ritmo de la música?” Pregunto un alumno. Eddie dijo que sentía las vibraciones del sonido en la piel.

Todos los presentes estaban ante un joven extraordinario que a pesar de no escuchar sonido alguno, hablaba 2 idiomas, practicaba de forma excelente el básquetbol, tocaba el piano, manejaba su auto sin problemas y analizaba la posibilidad de estudiar médico cirujano.

Así es, médico cirujano, fue lo que respondió cuando se le cuestiono acerca de la carrera que tenía pensado estudiar. “Es que debido a dificultad auditiva, mi vista se agudizó y en medio de una operación importante mi capacidad de concentración es mayor a la de los demás ya que los ruidos no me pueden distraer de lo que estoy haciendo. Pienso que en la vida debemos enfocarnos en lo que queremos y así lograremos salir adelante.” Ahí estaba nuevamente una enseñanza increíble para el auditorio que lo escuchaba. “Cuando decidí aprender inglés, recuerdo que me pasaba 7 horas diarias practicando por mi cuenta, ya que no lo estudié en ninguna escuela y lo terminé hablando en 5 meses, Los alumnos volvieron a aplaudirle.”

Se despidió diciéndole a los presentes que para lograr todas sus metas; trabajó, estudió y practicó durante años.

Finalmente el maestro les menciono a los alumnos que cuando alguien te diga que algo es imposible, recordemos la historia de vida de Eddie para que redoblemos nuestra búsqueda de soluciones en pos del convertir al imposible en posible.

Al terminar la conferencia, el joven se tomó varias fotos con los estudiantes quienes se acercaron a felicitarlo y abrazarlo. Todos estaban conmovidos. De pronto se escucharon sugerencias de que deberían invitarlo a otros grupos para compartir su experiencia.

Ante las numerosas peticiones fue invitado al más numeroso grupo de todos; el grupo 31, en el cual Eddie conquistó nuevamente el corazón de los presentes. De pronto en ese grupo aconteció algo inesperado. Un alumno dijo algo a Eddie, pero sin emitir sonidos, solo moviendo los labios y de inmediato Eddie dijo “Amigo, no estás emitiendo sonidos, solo estas moviendo los labios, puedo ver el movimiento de tu garganta y estoy seguro de que no estás haciendo sonido.” Esto fue verdaderamente impactante para todo el salón que sorprendidos por tan increíble hazaña, le brindaron un sonoro aplauso.

Una vez más firmó autógrafos, se tomó fotografías, en los pasillos, los estudiantes lo detenían para felicitarlo. Ya fuera de la escuela hizo amistad con un estudiante que también era deportista y Eddie le dio un raid a su casa en su auto.

El día siguiente lo invito el maestro a comer a la cafetería de la prepa para agradecerle su valioso testimonio de vida. Pero en la cafetería también muchos alumnos se acercaron a saludarlo, para preguntarle su dirección de Facebook, para invitarlo a fiestas, para expresarle que querían ser sus amigos y amigas.

Muchos alumnos insistieron para que ese segundo día de visita volviera a dar algunas pláticas más. Después de comer el maestro nuevamente lo invito a algunos de sus grupos para que siguiera regalándoles su testimonio.

La maestra Marcela de luminosa inteligencia, preguntó por este joven del que muchos alumnos comenzaban a hablar.

Le explicaron la historia y decidió invitarlo a su clase. Ella con su estilo logró que el alumno comentara cosas nuevas.

Más tarde Eddie fue solicitado en un gran salón donde las maestras Zaida y Marcela con su gran visión de la vida, hicieron algo increíble; unieron a sus 2 grupos en 1 sola aula con el fin de escuchar a aquel joven que ya era famoso en la preparatoria Chepevera.

En solo 2 días dio 8 conferencias. Días después más de 100 alumnos lo habían agregado como amigo en las redes sociales.

Esta experiencia le recordó una gran verdad al maestro; una sola persona puede cambiar la vida de muchos. Eddie con su carisma, anhelo de vivir y su valor, hizo ser mejores seres humanos a todos los que lo escuchamos.

Los hechos son lo más acertado posible, no estudié periodismo pero con esto quiero darte las gracias y decirte que me hiciste reflexionar acerca de mi misión en la vida. De ahora en adelante buscaré todas las historias valiosas que están esperando ser descubiertas, porque sé que cambiarán la vida de muchos.

Con aprecio, el maestro.

Para agrandar la historia les podría decir que Eddie ya ha dado conferencias en otras 2 escuelas en una ocasión a Padres de Familia animándolos a seguir a la meta a pesar de las circunstancias, Dios tiene planes que no podemos siquiera imaginar. Eddie, ha sido un ejemplo a seguir. Por cierto que hoy es su cumpleaños. Cuando era pequeño nadie lo aguantaba más de 5 minutos, hizo las cosas más locas que un niño podía hacer y se metía en problemas. Más de una vez lo vi llorar con una frustración inmensa a grito abierto, con dolor en su corazón de ese dolor que no cualquiera tiene. Mi papa dejo el trabajo un año cuando se enteró que su segundo hijo había quedado sordo y mi mama ni siquiera podía asimilar lo que estaba pasando. Cada doctor por el que pasaba le decía que nunca podría hablar. El día que lo escuche pensaba que ni siquiera yo misma me creo que tengo un milagro tan cerca. De ser el malo de la casa, se ha vuelto una gran inspiración para todos nosotros. Soy testigo que le costó, pero llego a la meta. ¡Bendita sordera! Dios tiene pensamientos de bien y no de mal para nosotros, siempre.

¿Ahora pueden decirme que es imposible para Dios?      

(Source: monett.jimdo.com)

El triunfo del silencio.

La historia del joven conferencista que conquisto el corazón de la preparatoria UR.

Al terminar la hora de la materia, de improviso una alumna se le acerca al maestro para comentarle por segunda vez en el mes, acerca de un primo que admira mucho. Con gran alegría le dice que es un gran ejemplo para ella. Le cuenta que tiene una discapacidad auditiva total, pero que eso no le ha impedido ser feliz y lograr muchas cosas.

“Maestro como me gustaría que lo conociera, como me agradaría que mi primo viniera a visitar a mis amigos para que les cuente su historia. Se que usted es una persona que tiene una gran sensibilidad para estos temas y por eso se lo platico.” Fue entonces cuando algo en el interior del maestro le dijo que aquí había una historia muy especial que debe ser contada. Pocas veces había escuchado a alguien expresarse con tanto orgullo de una persona.

El maestro le dijo a su alumna que sería un honor que pudiera visitarlos la próxima semana. Ella se alegró mucho y dijo que le informaría inmediatamente.

Llegó aquel inolvidable día aunque siendo honestos, el maestro estaba muy concentrado en ayudar a los alumnos con el proyecto “Mural por Japón” lo que provocó que olvidara la visita de este muchacho. La alumna le comento que llegaba en 1 hora, y decidió esperarlo en el patio. Cuando lo vio por primera vez, de inmediato pudo captar que estaba ante una persona sumamente joven, llena de vitalidad y que constantemente sonreía, exactamente como lo había descrito la alumna.

Se presentó con el muchacho y lo acompaño a dar un recorrido por el mural que hacían los alumnos y posteriormente lo llevo a dirección donde se entrevistó con el orientador de la preparatoria, que lo recibió con mucho interés.

Se dirigieron al salón número 8 y una vez que todos los estudiantes del bachillerato bilingüe entraron, procedió a presentarlo. Durante 2 minutos les expliqué a los alumnos quien era este joven y que el motivo de su visita era que venía a compartirnos una maravillosa historia de vida.

“Hola me llamó Eddie, tengo 20 años y nací escuchando como todos ustedes pero debido a una fuerte infección que tuve en mis oídos, desde muy pequeño perdí la capacidad para oír. Los doctores le dijeron a mi madre que sería casi imposible que pudiera hablar debido a lo profundo de mi sordera. Sin embargo el espíritu fuerte y combativo de mi madre la hizo luchar y buscar muchas opciones, sin encontrar resultados favorables. Ella decidió no darse por vencida y durante 12 años estuvo largas jornadas diarias enseñándome los sonidos a través de diversas técnicas. Llegó el momento en que a pesar de los pronósticos adversos logré hablar.”

En ese momento el maestro intervino y le hizo una pregunta; “Eddie, es difícil imaginarnos vivir en un mundo sin sonidos, pienso que muchos de nosotros nos sentiríamos tristes ante una situación como esas. Por favor explícanos ¿cómo logras tener esa poderosa alegría que irradias a los demás? te percibimos como una persona llena de vitalidad y una fuerza de espíritu luminosa.”

“Profesor le puedo decir que en mi vida hay 2 cosas que son muy importantes: la primera es Dios y la segunda es que tengo Fe en mí. A lo largo de mi vida es sufrido en alguna ocasión malas actitudes de las personas por mi discapacidad, pero eso no me ha vencido.”

En ese instante volvió a intervenir para decirles a los alumnos que estaba ante ellos un joven que debido a su problema, no debería estar hablando y sin embargo ahí estaba platicando con ellos de la forma más normal. Les hizo ver que Eddie era un verdadero milagro del amor y del esfuerzo. Justo cuando acabo de decir esto una de las alumnas de la primera fila se llenó de sentimiento y casi llora.

El ambiente en el salón era mágico, las miradas de los alumnos estaban llenas de respeto e interés hacia este joven de 20 años.

Les comento a los 32 alumnos que Eddie además de español sabía ingles a la perfección y en ese momento el rostro de muchos alumnos fue de asombro; “A ver ¿Quién de ustedes quiere preguntarle algo en inglés?” y cuando algún alumno se atrevió a hacerlo la respuesta del joven conferencista fue esplendida. Todos los presentes le dieron un gran aplauso.

En medio de aquella charla el joven fue ganándose a los alumnos al grado que platicó varias anécdotas chuscas y divertidas pero llenas de tenacidad que cautivaron al público de adolescentes que lo escuchaban, como la historia de cómo logró sacar su permiso de conducir.

La plática estaba en su mejor momento cuando dijo una frase que hizo historia. “Mis ojos son mis oídos.” En esos instantes un segundo aplauso cimbró las paredes del salón. Mientras transcurría la emotiva ovación se podía ver que este joven tenía un carisma especial que lo conectaba directamente a los sentimientos de los que lo escuchaban.

En cierto momento de la plática mencionó que tocaba el piano con gran habilidad, aspecto que sorprendió a uno de los alumnos. “¿Cómo puedes tocar el piano si no escuchas los sonidos?” Y fue cuando él explicó que su madre buscó muchos maestros que lo enseñaran pero ninguno quería, hasta que cierto día encontró a uno que le tuvo paciencia y quien le enseñó música con una técnica de darle palmaditas en la espalda según transcurría el ritmo de las canciones.

“¿Cómo puedes bailar si no escuchas el ritmo de la música?” Pregunto un alumno. Eddie dijo que sentía las vibraciones del sonido en la piel.

Todos los presentes estaban ante un joven extraordinario que a pesar de no escuchar sonido alguno, hablaba 2 idiomas, practicaba de forma excelente el básquetbol, tocaba el piano, manejaba su auto sin problemas y analizaba la posibilidad de estudiar médico cirujano.

Así es, médico cirujano, fue lo que respondió cuando se le cuestiono acerca de la carrera que tenía pensado estudiar. “Es que debido a dificultad auditiva, mi vista se agudizó y en medio de una operación importante mi capacidad de concentración es mayor a la de los demás ya que los ruidos no me pueden distraer de lo que estoy haciendo. Pienso que en la vida debemos enfocarnos en lo que queremos y así lograremos salir adelante.” Ahí estaba nuevamente una enseñanza increíble para el auditorio que lo escuchaba. “Cuando decidí aprender inglés, recuerdo que me pasaba 7 horas diarias practicando por mi cuenta, ya que no lo estudié en ninguna escuela y lo terminé hablando en 5 meses, Los alumnos volvieron a aplaudirle.”

Se despidió diciéndole a los presentes que para lograr todas sus metas; trabajó, estudió y practicó durante años.

Finalmente el maestro les menciono a los alumnos que cuando alguien te diga que algo es imposible, recordemos la historia de vida de Eddie para que redoblemos nuestra búsqueda de soluciones en pos del convertir al imposible en posible.

Al terminar la conferencia, el joven se tomó varias fotos con los estudiantes quienes se acercaron a felicitarlo y abrazarlo. Todos estaban conmovidos. De pronto se escucharon sugerencias de que deberían invitarlo a otros grupos para compartir su experiencia.

Ante las numerosas peticiones fue invitado al más numeroso grupo de todos; el grupo 31, en el cual Eddie conquistó nuevamente el corazón de los presentes. De pronto en ese grupo aconteció algo inesperado. Un alumno dijo algo a Eddie, pero sin emitir sonidos, solo moviendo los labios y de inmediato Eddie dijo “Amigo, no estás emitiendo sonidos, solo estas moviendo los labios, puedo ver el movimiento de tu garganta y estoy seguro de que no estás haciendo sonido.” Esto fue verdaderamente impactante para todo el salón que sorprendidos por tan increíble hazaña, le brindaron un sonoro aplauso.

Una vez más firmó autógrafos, se tomó fotografías, en los pasillos, los estudiantes lo detenían para felicitarlo. Ya fuera de la escuela hizo amistad con un estudiante que también era deportista y Eddie le dio un raid a su casa en su auto.

El día siguiente lo invito el maestro a comer a la cafetería de la prepa para agradecerle su valioso testimonio de vida. Pero en la cafetería también muchos alumnos se acercaron a saludarlo, para preguntarle su dirección de Facebook, para invitarlo a fiestas, para expresarle que querían ser sus amigos y amigas.

Muchos alumnos insistieron para que ese segundo día de visita volviera a dar algunas pláticas más. Después de comer el maestro nuevamente lo invito a algunos de sus grupos para que siguiera regalándoles su testimonio.

La maestra Marcela de luminosa inteligencia, preguntó por este joven del que muchos alumnos comenzaban a hablar.

Le explicaron la historia y decidió invitarlo a su clase. Ella con su estilo logró que el alumno comentara cosas nuevas.

Más tarde Eddie fue solicitado en un gran salón donde las maestras Zaida y Marcela con su gran visión de la vida, hicieron algo increíble; unieron a sus 2 grupos en 1 sola aula con el fin de escuchar a aquel joven que ya era famoso en la preparatoria Chepevera.

En solo 2 días dio 8 conferencias. Días después más de 100 alumnos lo habían agregado como amigo en las redes sociales.

Esta experiencia le recordó una gran verdad al maestro; una sola persona puede cambiar la vida de muchos. Eddie con su carisma, anhelo de vivir y su valor, hizo ser mejores seres humanos a todos los que lo escuchamos.

Los hechos son lo más acertado posible, no estudié periodismo pero con esto quiero darte las gracias y decirte que me hiciste reflexionar acerca de mi misión en la vida. De ahora en adelante buscaré todas las historias valiosas que están esperando ser descubiertas, porque sé que cambiarán la vida de muchos.

Con aprecio, el maestro.

Para agrandar la historia les podría decir que Eddie ya ha dado conferencias en otras 2 escuelas en una ocasión a Padres de Familia animándolos a seguir a la meta a pesar de las circunstancias, Dios tiene planes que no podemos siquiera imaginar. Eddie, ha sido un ejemplo a seguir. Por cierto que hoy es su cumpleaños. Cuando era pequeño nadie lo aguantaba más de 5 minutos, hizo las cosas más locas que un niño podía hacer y se metía en problemas. Más de una vez lo vi llorar con una frustración inmensa a grito abierto, con dolor en su corazón de ese dolor que no cualquiera tiene. Mi papa dejo el trabajo un año cuando se enteró que su segundo hijo había quedado sordo y mi mama ni siquiera podía asimilar lo que estaba pasando. Cada doctor por el que pasaba le decía que nunca podría hablar. El día que lo escuche pensaba que ni siquiera yo misma me creo que tengo un milagro tan cerca. De ser el malo de la casa, se ha vuelto una gran inspiración para todos nosotros. Soy testigo que le costó, pero llego a la meta. ¡Bendita sordera! Dios tiene pensamientos de bien y no de mal para nosotros, siempre.

¿Ahora pueden decirme que es imposible para Dios?      

(Source: monett.jimdo.com)

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